Boda real saludada como ejemplo de equilibrio entre tradición y modernidad
EFP
El enlace entre Guillermo y Catalina, la mayor boda real en Gran Bretaña de los últimos 30 años, fue un ejemplo del equilibrio entre modernidad y tradición que intenta la monarquía más prestigiosa del planeta.
Fue una “extraordinaria síntesis de lo antiguo y lo moderno, entre tradición y renovación, uniendo solemnidad y alegría juvenil”, resumió este sábado el diario The Times.
Una de las imágenes de novedad que deja la boda fue la inesperada salida del palacio de Buckingham que los recién casados hicieron al volante de un coche deportivo descapotable, acarreando globos de colores y con la inscripción “JU5T WED” (“recién casados”) en la matrícula, después del convite.
Otra, la espontánea frase de Guillermo a Kate Middleton (“estás hermosa”) cuando la novia se reunió con él ante el altar de la abadía de Westminter, o su ironía cuando le susurra a su futuro suegro: “Se supone que (la boda) iba a ser un asunto de familia”. El enlace fue seguido por 2.000 millones de personas en todo el mundo, y por un millón de personas en las calles de Londres.
“Esta boda da la señal de un cambio, de una renovación que la monarquía no conoció desde la muerte de la princesa Diana” (1997), afirmaba este sábado el Telegraph. “Esta boda muestra a una nueva generación, más próxima a nosotros”, convenía The Times, para el que esta ceremonia fue “más distendida, más natural, más íntima” que la de Carlos y Diana en 1981.
Un diálogo entre los dos recién casados, captado por los medios británicos al salir de la abadía tras la ceremonia religiosa, ilustra ese clima. Catalina: “Soy tan feliz”. Guillermo: “¿De verdad?”, Catalina: “¡Sí!”. Guillermo: “¡Bien!”
Otro signo que refleja un nuevo espíritu es la fiesta se organizó hasta bien entrada la madrugada en el palacio de Buckingham, que la reina Isabel II accedió dejar a “los jóvenes”, o el desayuno que este sábado propuso para los trasnochadores Enrique, el revoltoso hermano del príncipe Guillermo.
Desde luego, estos toques de modernidad no anulan las formas de la monarquía británica, que siguen siendo pomposas y conservadoras. Guillermo y Catalina, y la familia real, se trasladaron el día de la boda en carrozas que tienen algunas más de 100 años, un espectáculo que fascina pero también suscita ironías en el resto del mundo.
Pese a que los antimonárquicos o republicanos representan según los sondeos cerca de un considerable 20% de los británicos, lo cierto es que la movilización de la población en torno a la boda real del viernes fue masiva.
Ese día “fue brevemente posible creer que no había ricos ni pobres, negros ni blancos, sino únicamente leales ciudadanos agitando banderas”, señala el diario The Independent.
Sin embargo, “después del espectáculo, vuelve a caer el telón”, advertía este sábado el diario republicano The Guardian, para el que “el rol de la monarquía” pero también “la economía y, por encima de todo, el funcionamiento de nuestra democracia, siguen planteando los mismos problemas que antes” de la boda.
me/ra/arz
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Published: May 1, 2011, 19:10 | No Comments
Category: Todo Sobre la Boda Real